Te mimetizaste en mi
y sabes tanto de mi ser
que te siento ápendice y parte
de un todo que hoy
quiero llamar uno.
sábado, 28 de febrero de 2009
miércoles, 5 de marzo de 2008
Pendientes
Tus palabras cayeron como chuzos aquella tarde
Luego, te fuiste, cabizbajo,
mientras yo me ahogaba en lágrimas
por lo que pudo haber sido,
por las tres palabras de ausencia
"te quiero", "perdón", "eres mi vida".
Me quedé con tus pendientes de sangre
que con rencor y orgullo luzco cada dia
para recordar qué poco vale un hombre
para arrancar tu nombre de mi vida.
Luego, te fuiste, cabizbajo,
mientras yo me ahogaba en lágrimas
por lo que pudo haber sido,
por las tres palabras de ausencia
"te quiero", "perdón", "eres mi vida".
Me quedé con tus pendientes de sangre
que con rencor y orgullo luzco cada dia
para recordar qué poco vale un hombre
para arrancar tu nombre de mi vida.
domingo, 25 de noviembre de 2007
jueves, 9 de agosto de 2007
alhaja
Hoy necesito consumir
el espacio que ocupo
sentir a la que alberga mi ser
creerme tal vez que soy
mi mayor alhaja
el espacio que ocupo
sentir a la que alberga mi ser
creerme tal vez que soy
mi mayor alhaja
viernes, 18 de mayo de 2007
Quiero a quien me lleve por bandera,
quien se le llene la boca al decir mi nombre,
quien me tenga en su memoria, en sueños,
al despertar y cada noche.
Quiero a un hombre que me beba sorbo a sorbo
y coma golosamente el manjar de entre mis piernas.
Quiero a quien me quiera a pesar de todo,
a escondidas y frente al mundo,
sin esperar moneda a cambio,
no tema seguir mi rumbo.
Quiero a aquél que no me niegue,
no me cambie, no me deje
a la vera del camino.
quien se le llene la boca al decir mi nombre,
quien me tenga en su memoria, en sueños,
al despertar y cada noche.
Quiero a un hombre que me beba sorbo a sorbo
y coma golosamente el manjar de entre mis piernas.
Quiero a quien me quiera a pesar de todo,
a escondidas y frente al mundo,
sin esperar moneda a cambio,
no tema seguir mi rumbo.
Quiero a aquél que no me niegue,
no me cambie, no me deje
a la vera del camino.
miércoles, 9 de mayo de 2007
No me ates, no me arrastres,
no me encierres, no me ataques,
no quieras ser mi dueño
quédate sólo en amante.
No me hables de futuro,
endúlzame sólo este instante.
Llévame siempre contigo,
mas no me pidas que me quede.
Me retuviste en tu retina
un momento
cristalizando mi esencia
en tu objetivo de infinitas lentes
intemporal
en color, sepia, pastel
tan solo papel
que archivaste junto a otros,
amontonándome en tu memoria.
no me encierres, no me ataques,
no quieras ser mi dueño
quédate sólo en amante.
No me hables de futuro,
endúlzame sólo este instante.
Llévame siempre contigo,
mas no me pidas que me quede.
Me retuviste en tu retina
un momento
cristalizando mi esencia
en tu objetivo de infinitas lentes
intemporal
en color, sepia, pastel
tan solo papel
que archivaste junto a otros,
amontonándome en tu memoria.
No es mi corazón el que te habla
sino suspiros encerrados entre rejas
que astiados brotan de mi boca
como acordes frustrados de guitarra
llenos de melancolía.
Objeto eres de mi amargo trance
me siento hoy brecha quemada
inútil, rozando el no ser,
presa de tu suerte trocada.
Tristes se me hacen los dias
ajenos a la esperanza,
vagos, si les hablas de amor,
secos, si les hablas de lágrimas.
No pases nunca por allí,
por sus ojos altivos,
su mirada férrea
sus duras manos,
su sonrisa etérea.
No te dejes seducir
por sus largos abrazos,
su tierno beso
su caricia constante,
pues allí quedará tu mente,
en ése último suspiro,
encerrada siempre.
Qué caprichosa es la vida,
que te da cuando no pides,
que te despierta cada mañana
dándote un beso en la frente.
Qué triste la vida
que te quita lo que tienes,
que se despide cada noche
sin saber cuánto te quiere
Qué loca, la vida
que te engaña todos los dias
que te llama, que se esconde,
que juega burlonamente.
sino suspiros encerrados entre rejas
que astiados brotan de mi boca
como acordes frustrados de guitarra
llenos de melancolía.
Objeto eres de mi amargo trance
me siento hoy brecha quemada
inútil, rozando el no ser,
presa de tu suerte trocada.
Tristes se me hacen los dias
ajenos a la esperanza,
vagos, si les hablas de amor,
secos, si les hablas de lágrimas.
No pases nunca por allí,
por sus ojos altivos,
su mirada férrea
sus duras manos,
su sonrisa etérea.
No te dejes seducir
por sus largos abrazos,
su tierno beso
su caricia constante,
pues allí quedará tu mente,
en ése último suspiro,
encerrada siempre.
Qué caprichosa es la vida,
que te da cuando no pides,
que te despierta cada mañana
dándote un beso en la frente.
Qué triste la vida
que te quita lo que tienes,
que se despide cada noche
sin saber cuánto te quiere
Qué loca, la vida
que te engaña todos los dias
que te llama, que se esconde,
que juega burlonamente.
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